El Unicaja no es rival para el Manresa pese al arreón final

Derrota por cinco puntos que pudo ser de mucho más si no llega a haber reacción en el último cuarto

El Unicaja abandona el Carpena esta temporada con la misma dinámica. Derrota 95-100 ante un BAXI Manresa que le tiene controlado, como prueba de las cuatro victorias ante Unicaja este curso. Hubo arreón final, fruto de la fe del Carpena, que apretó cuando más falta hacía para darle a los jugadores la confianza que necesitaban para lograr una victoria que, otra vez, no llegó.

El primer cuarto fue un breve deja vú del encuentro en la cancha del Manresa en la BCL. Cuatro minutos de partido pasaron hasta que Darío Brizuela consiguió anotar la primera canasta de Unicaja en el partido. Antes de eso, los catalanes comenzaron dominando el partido con mano de hierro anotando buenas canastas ante las que nada podía hacer el equipo cajista. Tras la canasta de Brizuela hubo una buena reacción del conjunto cajista, que consiguió acabar el primer cuarto solo dos puntos por debajo en el marcador. Las faltas hicieron daño al equipo desde el principio, consiguiendo muchos 2+1 que hacían mucho más complicado a los cajistas ponerse a la altura del mejor equipo anotador de la liga.

El segundo cuarto fue de dominio del Manresa. Aunque no sin dificultades, el conjunto de Pedro Martínez conseguía poco a poco desmarcarse en el marcador, gracias a un Chima Moneke de dulce, en la lucha por el MVP de la Liga Endesa. El partido de Moneke ha sido excelso, trayendo de cabeza a toda la defensa de Unicaja, incapaz de parar al jugador tanto en transición como en estático. Dos triples brillantes tras paso atrás de Moneke silenciaron al Carpena en un segundo cuarto complicado para los intereses cajistas.

El tercer cuarto, como de costumbre, fue paupérrimo. De la ventaja de 10 puntos con la que partía el Manresa al comienzo del cuarto se pasó a 2o en apenas tres minutos. Un inicio demoledor del Manresa, unido a la desidia de Unicaja dejaba al equipo con el partido prácticamente perdido. Sin embargo, los de Ibón Navarro han conseguido frenar la sangría con una grandísima fiabilidad desde el triple, consiguiendo cuatro triples seguidos que ayudaron a no irse en exceso. Pese a ello, el baño en ese tercer cuarto ha sido absoluto, haciendo de la posibilidad de victoria de Unicaja algo casi imposible.

Y sin embargo, el casi imposible estuvo a punto de convertirse en realidad. Los jugadores puede ser que se hayan rendido esta temporada, pero la afición no. Y esta afición siempre cree. A base de animar constantemente ha conseguido revitalizar a un equipo que parecía muerto, para acabar peleando el partido hasta el final y conseguir 33 puntos en un solo cuarto. El final del partido, tras la gran remontada, fue un toma y daca en el que solo Dani Pérez por parte de Manresa conseguía anotar y poner en apuros a la defensa de Unicaja, mientras que Francis Alonso, Mooney y un sorprendente Nzosa comandaban la remontada cajista. Mención aparte que se merece el partido de Nzosa. Pese a haber jugado únicamente en el último cuarto, ha dejado una gran sensación en los pocos minutos que ha contado. El final de partido ha sido durísimo. Barreiro tuvo la opción de empatar el partido con un triple liberado. Sin embargo, su partido ha sido tremendamente errático, y ese triple decisivo lo ha fallado para dejar a su equipo sin opciones al final. Último partido de la temporada en el Carpena, última decepción para los aficionados cajistas.

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