El Valencia Basket fulmina toda esperanza de entrar en la Copa del Rey

El Unicaja firma un pésimo partido que demuestra su incapacidad ante rivales de la zona alta de la tabla

 Hoy el almuerzo tendrá un sabor amargo para la afición cajista. El partido que ha enfrentado a los de Katsikaris contra el Valencia Basket ha acabado en derrota local por 80-85. Si bien el Unicaja maquilló el resultado en el último cuarto, llegó a perder por 23 puntos de diferencia. Con este resultado, el conjunto cajista deja escapar una gran oportunidad para engancharse a la pelea por entrar en la Copa y saca a relucir sus carencias ante equipos de mejor nivel.

Comenzó bien el Unicaja en el primer cuarto. Unos buenos minutos iniciales en defensa, con las actuaciones destacadas de Cole y Barreiro sirvieron para llegar al segundo cuarto con ventaja de tres puntos. Pese a plantear un partido serio los primeros diez minutos, el trabajo y la solidez mostrados desde el partido contra el Zaragoza se esfumaron.

Los de Katsikaris fueron incapaces de reaccionar ante las embestidas del equipo de Joan Peñarroya. La floja defensa combinada con la nula creatividad ofensiva llevaron al Unicaja perdiendo al descanso tras un parcial de 12-27. Malísimos minutos de Michael Eric, que se cargó de faltas y se quedó a una de la expulsión. El pívot fue sancionado además con una técnica, por protestar una falta en la que sacó el balón limpiamente. El término de los primeros 20 minutos daría fin a la participación de Francis Alonso. El escolta, a pesar de firmar siete puntos, con un triple incluido en 12 minutos no volvió a contar para el técnico griego, que vuelve a demostrar que no confía en el malagueño.

El descanso no pareció hacer mucho efecto en el Unicaja. Tras un segundo cuarto caliente por las decisiones arbitrales, el Valencia siguió aprovechando la impotencia de su rival para ampliar la ventaja en el marcador. Con Eric desplazado al banquillo, ni Nzosa ni Rubén Guerrero pudieron defender a Dubljevic ni a Tobey, que se mostraron cómodos en la zona. Hermansson y Prepelic, que acabaron el partido con 16 y 15 puntos respectivamente, se encargaron de atosigar al Unicaja desde el tiro libre.

Los malagueños se marcharon 18 puntos abajo al último cuarto. Las entradas de Carlos Suárez y Alberto Díaz aportaron al equipo la actitud necesaria para intentar meterse en el encuentro. Cabe destacar el compromiso de ambos jugadores, que no se dieron por vencido y mostraron algo de orgullo ante la pasividad de sus compañeros. Los 7 puntos del capitán animaron al Carpena a levantar al equipo. No fue suficiente el apoyo del público para remontar el partido, cuya diferencia consiguió bajar el Unicaja hasta los cinco puntos.

Tras un parcial final de 34-21, los de Katsikaris vuelven a demostrar su falta de reacción ante situaciones de adversidad. El MVP cajista fue Axel Bouteille. El francés camufló sus terribles minutos anteriores con un buen último cuarto en el que alcanzó los 15 puntos y 13 de valoración. La dura realidad del Unicaja se pudo ver en este encuentro. Esta derrota nos enseña la diferencia entre un equipo con nivel para entrar en la Copa y otro conjunto que se ve incapaz de solventar partidos ante rivales superiores. Toca ahora pensar en otros objetivos.

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