Unicaja-Madrid: Remar como nunca y morir en la orilla como siempre
El conjunto malagueño mostró su mejor versión y alcanzó una renta de 17 puntos pero se lo llevaron los blancos en un final igualado (92-96)
Los de Ibon Navarro disputaban su encuentro correspondiente a la jornada 20 de la Liga Endesa ante el Real Madrid. Si de por sí una visita de los blancos al Carpena es especial, con el partido de Copa a la vuelta de la esquina, cogía más peso e importancia. Los locales llegaban con la pésima actuación en Alemania, y con el objetivo de seguir en la pelea por el tercer lugar en la clasificación. Por su parte, los de Sergio Scariolo llegaban al choque con una dinámica positiva en Liga, pero con serias dudas en la Euroliga
El Unicaja y el Real Madrid disputaron un autentico partidazo que finalmente se lo llevaron los blancos por 92-96 con un final igualado. Los malagueños tuvieron una buena puesta en escena para llevarse el primer cuarto con el 25 a 20, pero mostraron su mejor versión en el segundo cuarto, donde lograron alcanzar rentas cercanas a los 20 puntos. Tras el paso por vestuarios los merengues le dieron la vuelta con defensa y un gran Mario Hezonja, que lideró la remontada con 26 puntos. El choque llegó igualado a los instantes finales, pero ahí los blancos volvieron a mostrar su superioridad en ese tramo.
El partido comenzaba con la intensidad característica de este tipo de encuentros, aunque Ibon Navarro decidió probar la defensa zonal desde el inicio. Los locales se aferraron a la calidad de Kendrick Perry y Chris Duarte, que estuvieron bastante acertados desde la línea de 3. Por parte de los merengues, Chima Okeke estuvo bastante incisivo en ambos lados de la cancha, con 6 puntos en los primeros minutos. En el tramo final del primer periodo los malagueños destaparon el tarro de las esencias con cuatro triples consecutivos, uno de ellos sobre la bocina de Justin Cobbs, que hizo estallar en júbilo al Carpena. Este primer cuarto finalizó con el 25-20.
Los malagueños continuaron aumentando la renta en el inicio del segundo periodo, con un gran esfuerzo defensivo y un buen nivel de Cobbs y Rubit. Este conglomerado de circunstancias hicieron a los malagueños rozar los dobles dígitos de diferencia, lo que llevó a Scariolo a parar el choque (31-22). Pese a la interrupción, los locales continuaron con su gran nivel y acierto en casi todas las facetas de juego, excepto los tiros libres. Tal fue el nivel, que los locales consiguieron una renta de 18 puntos (51-33). El Unicaja mantuvo la distancia y se marchó al descanso con el 56-39, en la mejor primera parte de la temporada.
Tras el paso por vestuarios, Mario Hezonja lideró un arreón de los blancos con 11 puntos y 3 triples. El ex NBA aprovechó ciertos errores de los locales en defensa para reducir las distancias. Los locales sufrieron en este periodo pero se sostuvieron gracias al acierto desde la larga distancia, aunque continuaron con los fallos en los tiros libres. Con la entrada de las segundas unidades los malagueños mejoraron y aprovecharon ciertos desajustes para mantener el tipo. Chris Duarte apareció en los instantes finales del cuarto para mantener las diferencias entorno a los dobles dígitos. Alberto Abalde bajó la renta sobre la bocina, para finalizar con el 81 a 73.
El último cuarto comenzó con una defensa bastante agresiva del conjunto blanco, que logró darle la vuelta al marcador. Los de Ibon sufrieron en ataque, logrando solo 5 puntos en los seis primeros minutos. Lyles y Hezonja lideraron la ofensiva blanca hasta lograr el 86-87 a falta de 3:43 para finalizar el partido. Sulejmanovic logró volver a tener el acierto de la primera mitad para anotar cuatro puntos consecutivos que devolvieron el liderato a los malagueños (90-89). Hezonja sumó otra canasta con tiro libre adicional, y tras ciertos puntos y rebotes ofensivos, los malagueños llegaron con 92-94 y posesión a falta de 5.6 segundos. Sulejmanovic la tuvo pero la intimidación de Tavares le impidió anotar bajo el aro y de igual forma se esfumaron las opciones cajistas. Los blancos acabaron venciendo por 92-96, aunque los malagueños han demostrado ser un hueso duro de roer para la Copa del Rey.
