Rubén Yáñez, sobre los pitos recibidos en La Rosaleda: «Me sorprende, me duele»
El exjugador del Málaga realizó un buen encuentro a pesar de no haber podido detener los tantos de Joaquín y Chupete
El Málaga venció en La Rosaleda ante el Real Sporting para poner un pie en el playoff. Los de Funes asediaron a los asturianos, que plantaron una aguerrida defensa con las líneas muy juntas. Ese bloque bajo se sostenía en parte gracias a la seguridad que transmitía Rubén Yáñez desde la portería. Unas redes que conoce de sobra tras su paso por la fatídica 2022/23. Pese a no ser de los más señalados ese curso, las constantes pérdidas de tiempo y que subiera a rematar un córner en la última jugada hicieron que el público malagueño pitara al que fuera su guardameta.
«Me sorprende un poco que me piten aquí, me duele a nivel personal. Siempre lo he dicho, aunque estuvo un año solo y fue un año muy jodido para todos. Disfruté muchísimo en Málaga, creo que aquí di un paso gigante y siempre me he sentido muy querido por la afición. En años posteriores también, este es el primer año que me han pitado. Lo puedo llegar a entender, al final esto es fútbol, la afición es fanática, no le quiero dar importancia. No me gusta que la afición me haya pitado, pero bueno, no me la voy a tomar tampoco personal. Dar la enhorabuena al Málaga por el resultado que está dando y nosotros a seguir adelante», declaraba Yáñez en zona mixta tras los pitos recibidos.
Por aportar más contexto, Rubén Yáñez fue el portero titular del Málaga durante la campaña 2022/23. Disputó 29 partidos tras relegar a Manolo Reina a la suplencia y cumplió en cuanto a nivel individual se refiere. Ese rendimiento le permitió dar el salto al Real Sporting, una vez consumado el descenso del Málaga a Primera Federación. Desde entonces, se ha consolidado como titular en la entidad asturiana, convirtiéndose en su portero titular durante los 3 últimos cursos y uno de los guardametas más sólidos de la categoría. Todo ello gracias a su paso por La Rosaleda, aunque la afición no parecía demasiado conforme con la actitud con la que regresó Rubén Yáñez.
