Alejandro Davidovich se proclama campeón del Masters 1000 de Shanghái
El tenista malagueño completó una remontada de ensueño para conquistar su tercer título de la temporada
“Tengo la mente en blanco ahora mismo, no sé qué decir”. Esas fueron las palabras que recitó Alejandro Davidovich inmediatamente después de levantar el Masters 1000 de Shanghái, siendo el primer español en lograr esta hazaña. La final ante Rafa Jódar supone el broche de oro a una semana marcada por la resiliencia y el esfuerzo, en la que, por el camino, fue verdugo de tenistas de la talla de Frances Tiafoe o Alexander Zverev, actual número dos del mundo.
La final no empezó precisamente con el pie derecho para el rinconero, que tuvo enfrente a un Rafa Jódar que se mostró absolutamente soberbio durante el primer set. Tuvo que vivir en sus carnes un recital de saques, sumado a la infranqueabilidad de su rival al resto. Fokina empezaba a desquiciarse y su elevado número de errores no forzados fue el último ingrediente de un cóctel perfecto que desencadenó en que perdiese de forma apabullante la primera manga por 6-1.
No obstante, su nueva versión nos ha acostumbrados a eliminar la palabra «rendirse» del diccionario. Algunas lagunas de su rival en el ecuador del siguiente set le permitieron crecerse y disipar las dudas para forzar el tie-break, donde se creció y no cedió un solo saque para llevarse la segunda manga y obligar a que todo se decidiese en la tercera y última.
Allí, Davidovich volvió a hacer gala de su exuberancia física y, mientras su rival comenzaba a mostrar claros signos de cansancio que mermaban su rendimiento, él continuaba creciendo en el encuentro. Finalmente, la locura se desató por completo con la consecución de hasta tres roturas de saque consecutivas entre ambos, con un desenlace favorable para el malagueño, que logró ponerse break arriba. Con el madrileño azotado por los calambres y la fatiga, el plato estaba servido en bandeja de plata. Y, por supuesto, no defraudó e hizo los deberes para completar una remontada de ensueño que lo consagraba como vencedor del Masters 1000 de Shanghái.
Con esto, Fokina rompe su maleficio en los grandes torneos y logra su primer Masters 1000, confirmando que esta nueva versión suya llega para quedarse. Tras cerrar una gira asiática para el recuerdo con hasta dos títulos, que, sumados al logrado en Mallorca meses atrás, lo sitúan de lleno entre los cinco tenistas más laureados de la presente temporada, igualando registros con jugadores de la entidad de Carlos Alcaraz.
Sin embargo, la consecución de este título va mucho más allá del valor y el prestigio del mismo. Abre las puertas a su participación en la Copa de Maestros si firma un buen papel en los siguientes torneos. Además, puede ser el toque de atención definitivo para que Ferrer lo convoque de cara a la Copa Davis.
