Sufriendo también se gana

El Unicaja se lleva la victoria ante Obradoiro en un partido agónico 

Mal juego, buenos puntos. El Unicaja se ha impuesto a domicilio a Obradoiro tras remontar y vivir un final agónico. Los cajistas fueron detrás en el marcador durante casi todo el encuentro, pero un buen parcial en el último cuarto y un imperial Alberto Díaz les han otorgado una victoria digna de equipo grande. Los gallegos tuvieron varias oportunidades de ponerse por delante cuando faltaba menos de un segundo de partido pero la suerte no les acompañó y cayeron por 86-87.

El Unicaja salió dormido y encajó un parcial inicial de 8-0. La reacción llegó a través de un gran Kendrick Perry. El montenegrino era duda por lesión, pero despejó toda la especulación con una actuación más que correcta. No falló tiros de dos ni desde la línea y acabó el partido con 16 puntos y 18 de valoración. Los tiros libres sirvieron a los malagueños para ponerse por delante, pero una canasta sobre la bocina del excajista Rubén Guerrero puso las tablas al término del primer cuarto, 20-20.

El segundo cuarto fue muy parecido al primero. Perry siguió a lo suyo hasta que tuvo que sentarse por una caída tras un choque. El asunto no fue a mayores pero Navarro no quiso arriesgar con el montenegrino. Mientras tanto, ambos equipos siguieron intercambiando golpes. El último lo dio David Walker con un triple a falta de un segundo para que su equipo dominara al descanso 45-44.

Las dudas en defensa estuvieron muy presentes. Dragan Bender impuso su voluntad en la pintura cajista en un duelo táctico que empezó a favor de Moncho Fernández. La mayoría de posesiones gallegas se saldaron con jugadas de mismatch para dejar solo al gigante croata. Tampoco estuvo bien la defensa exterior. Hasta tres jugadores del Obradoiro sumaron tres triples para sumar 14 en total con el resto de sus compañeros. Osetkowski firmó un partido para olvidar en defensa. No le salieron las cosas al estadounidense que llegó tarde, perdió balones y no cazó rebotes a placer. En ataque, no obstante, fue un puñal. 14 puntos muy importantes para el equipo. Mención honorífica a Alberto Díaz, que fue el pilar esencial para evitar el derrumbe del equipo mediante recuperaciones, robos y provocar faltas en ataque.

A la vuelta de vestuarios los triples aún no entraron. El Unicaja firmó un porcentaje desastroso tras anotar tres triples en 22 intentos (14%). La nota positiva llegó desde la línea. Un 88% de acierto que dio oxígeno a los cajistas. Destacaron sobre todo los cuatro tiros libres convertidos por Augusto Lima, con tan solo dos fallos. El brasileño mejoró su tarea pendiente y permitió a su equipo seguir en el partido. Aunque todavía mandaban los gallegos. Se llegaron a poner siete puntos por delante con un gran juego coral de posesiones largas, en busca de tiros liberados que en la mayoría de ocasiones se encontraban.

El Unicaja se plantó en el último cuarto cuatro puntos abajo y con el único objetivo de remontar, sin importar el juego tan irregular que mostró. En el periodo final pasó de todo. El Unicaja igualó el partido 82-82 con una canasta de Darío Brizuela en un parcial de 2-10. Los últimos dos minutos de juego no fueron aptos para cardíacos. Se fueron eliminados Bender, Álex Suárez y Augusto Lima. Los cajistas remontaron y pusieron distancia con una jugada muy polémica que les benefició. El Obradoiro, ya sin challenges, protestó una acción en la que Brizuela hizo pasos. Los árbitros no lo vieron y señalaron una falta sobre el vasco, además de pitar también falta técnica por las protestas.

Con un minuto y medio en el reloj, los de Ibon Navarro mandaban 82-87. Pero Phil Scrubb no dio a su equipo por vencido con un triple. Los últimos segundos estuvieron plagados de fallos hasta que el Unicaja cometió una falta a falta de un segundo y siete décimas. El destino quiso que Rubén Guerrero se fuera a la línea. El marbellí anotó el primero pero hizo un favor tremendo a su exequipo con el fallo de su segundo tiro libre. Despejó la bola Osetkowski pero no pensó que el partido iba a continuar. De nuevo revisión arbitral interminable para determinar que faltaban dos décimas. Thomas Scrubb recibió un balón de su hermano pero falló totalmente liberado para otorgar la victoria visitante.

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