La última visita del Leganés a La Rosaleda dio esperanzas al Málaga
Con la llegada de Sergio Pellicer al banquillo, fue uno de los partidos que generó ilusión para conseguir la permanencia a los boquerones
La temporada 23-24 fue un despropósito administrativo, deportivo y futbolístico en todo su esplendor. Desde la directiva hasta los jugadores, la ineptitud invadió y se mantuvo presente en el seno y entrañas de La Rosaleda. Una temporada en la que estuvieron un total de tres entrenadores: Pablo Guede, apuesta inicial; Pepe Mel, intento de remedio para la mala decisión inicial; Sergio Pellicer, llegó a la desesperada para tratar de lograr lo imposible. Con la llegada del de Nules el vestuario y afición de animó y confió en la salvación del equipo. En este caso, el partido en Martiricos contra el CD Leganés fue uno de ellos que generó la complicada idea de salvación en las mentes de los malaguistas en aquella temporada.
Resumen del partido
El Málaga recibió a un Leganés muy distinto al que es hoy en día. Era en equipo sólido, con aspiraciones de ascenso y con mimbres para ejecutar la vuelta de los pepineros a Primera División. En aquella temporada no se consiguió pero si que fue uno de los partido en los que el Málaga demostró que si la temporada durase 5 jornadas más se salvaba. Aquel partido gozó de una igualdad máxima hasta que llegó el minuto 60 de partido, donde Rubén Castro anotó el primero. El Málaga supo mantener el resultado y en el minuto 98 se pudo observar la icónica jugada de Chavarría, en la que corrió sin oposición y acompañó el balón a la portería.
Situación actual
Málaga y Leganés vienen de sumar de tres en sus jornadas anteriores al choque. Los de Funes de arrasar con un Cádiz que no supo ni verlas venir y los pepineros de endosarle una manita al Ceuta en Butarque. Es un partido en el que se miraran por intereses opuestos, en el lado de los locales por afianzarse y tratar de pelear puestos de ascenso directo. Sin embargo, por el lado de los de Igor Oca, separarse de la zona roja de la clasificación. Este partido tiene cierta relación con lo mencionado anteriormente en respecto a dar esperanza. La situación del Málaga podría mejorar y afianzarse para lograr objetivos muy distintos a los de aquel año, como es pelear por el ascenso esta temporada.
Si el Málaga consigue la victoria se iría a los 57 puntos, a falta de un promedio de ocho puntos, más o menos, para entrar en play off y para seguir en la pelea por la primera y segunda posición. El índice de alegría desborda por La Rosaleda y ganar de nuevo ante el Leganés sería una enorme noticia para una afición malaguista la cual está que no cabe de felicidad con su equipo.
