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El debut de Pablo Guede, último Málaga-Real Valladolid en La Rosaleda

Aquel Málaga de la temporada 2022/23 logró la permanencia con 45 puntos y 2 unidades más que la SD Amorebieta

En el fútbol, como en la vida, todo es fugaz. Han pasado casi 4 años desde la última vez que se enfrentaron Málaga y Real Valladolid en La Rosaleda. Se vuelven a ver las caras en Segunda, pero desde entonces la realidad ha cambiado mucho para ambos clubes. En dicho lapso de tiempo, el Málaga sufrió el descenso a Primera Federación, de donde ha resurgido como un ave fénix para mostrarse como un proyecto joven y con mucha proyección de cara a un hipotético ascenso a Primera División. En la otra cara de la moneda, los vallisoletanos viven su segundo descenso a LaLiga Hypermotion en 4 años y viven una situación compleja. Como se puede apreciar, mucho ha cambiado desde que Pablo Guede se estrenara en los banquillos de La Rosaleda.

1 de abril de 2022. El Málaga cae por 0 a 1 en Montilivi y se precipita hacia los puestos de descenso con 6 puntos de colchón sobre la Real Sociedad B. Dicha situación obliga a destituir a Natxo González, quien a su vez venía a reemplazar a José Alberto. 10 partidos duró el entrenador vitoriano. Durante su periplo, una única victoria, 3 empates y 6 derrotas. Un bagaje que llevaron al Málaga de la decimocuarta posición a la decimoctava. Por fortuna, los equipos de la zona baja sumaban excesivamente poco.

Tras la derrota ante el Girona, el Málaga recluta, finalmente, a Pablo Guede para su banquillo. Querido y vanagloriado por la parroquia blanquiazul por su paso como jugador, Guede fue la opción del club para tratar de salvar al equipo y remontar el vuelo. Su debut, se produjo contra el Real Valladolid de Pacheta (entrenador del Granada, úlitmo rival del Málaga).

Aquel 9 de abril de 2022, La Rosaleda empezó a creer rápido. Brandon Thomas puso la ventaja en el electrónico a los 5 minutos. En el 49′ llegaría el 2 a 0, obra de Vadillo. El Málaga volvía a sonreír y el público malagueño se animaba incluso a realizar cánticos en favor de Pablo Guede. Pocos sabían que en ese preciso instante iba a comenzar el principio del fin. Dos tantos del israelí Shon Weissman, que acabaría encarándose contra la grada, rescataron un punto para los vallisoletanos. A pesar de haber perdido 2 puntos, La Rosaleda se marchaba con buen sabor de boca.

En la siguiente jornada, la victoria por 0 a 3 en Butarque fue un espejismo, puest0 que, sin aparente peligro por el descenso, el Málaga llegó a la última jornada con riesgo de bajar a la categoría de bronce, situación que evitó el demérito de sus rivales. 4 derrotas, 1 empate y 1 victoria fue el desempeño del Málaga en ese final de temporada, siendo especialmente frustrante la cosechada en el último duelo del curso contra un Lugo ya descendido. Un tropiezo que no hubo que lamentar gracias a la victoria del Real Zaragoza ante el filial de la Real Sociedad en la jornada 42.

Con solo 2 victorias, en 8 partidos, el Málaga renovó a Pablo Guede de cara a la fatídica 22/23. Solo duró 6 encuentros. No hace falta recordar lo que sucedió el año del descenso. Pepe Mel, Pellicer y el resto es historia. Con el técnico de Nules y la llegada de Loren Juarros se reestructuró el club. Ahora, es Funes el que se sienta en los banquillos. Este fin de semana, se cerrará ese círculo que comenzó con el estreno de los argentinos en el banquillo. La película ha cambiado, el guion ha alcanzado su punto medio y veremos si el clímax se alcanza con el desenlace que buscan todos los malagueños.

 

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