Ibon Navarro se despide: «Tomo esta decisión por mi bien, pero también por el del club»
El entrenador con más victorias en la historia del Unicaja se despide emocionado del club y se marcha orgulloso del legado que deja
Se acabó la ‘era Ibon Navarro’. El entrenador vitoriano se despide tras 4 temporadas y media y haber construido el ciclo más exitoso en la historia del club. 7 títulos ( 2 Copas del Rey, 2 BCL, 2 Intercontinentales y una Supercopa Endesa) avalan encumbran al vitoriano como al entrenador más laureado que ha pasado por la entidad malagueña. Muchas historias, miles de emociones y es que la huella de Ibon ya es imborrable. El vitoriano se mostró visiblemente emocionado, llegando incluso a romper en llanto, y se marcha muy agradecido con el club, la afición y la ciudad de Málaga:
«El motivo de esta rueda de prensa es que no seré el entrenador del Unicaja la temporada que viene. La última semana de enero, Juanma y Antonio tuvieron una comida conmigo para trasladarme la intención de estar 3 años más. Supuso un orgullo para mí, que fuera el entrenador que tuviera que tener el mayor numero de partidos en la historia del club. En aquel momento transmití que empezaba a tener dudas. Estaba siendo un año donde los resultados estaban siendo mejores que las sensaciones. Todo el mundo estaba haciendo un esfuerzo muy grande por seguir adelante y esquivando obstáculos. Noté cierto desgaste en el mensaje, son 4 años. Antonio se levantó y me dio un abrazo».
«Durante abril y mayo, los malos resultados y en algunos momentos mala sensaciones, fruto de que aquello que estaba avisando, éramos conscientes de los problemas. Los malos resultados originaron un mayor numero de problemas a solucionar. Si vienen en el primer o segundo año, hubiera sido capaz de gestionarlo mejor. Con el desgaste que vas acumulando es difícil de gestionar. Cuando quedaban 3 semanas, el club se volvió a sentar y me hace una oferta por 2 más. Agradecí el gesto, me pareció un buen mensaje por el momento en el que llegaba. Pero en ese momento estaba la pelea por el playoff y necesitaba centrar mi atención en lo que tenía que ser el sprint final y acabar una correcta temporada con todo lo que nos ocurría. Les transmití que ya me veía mal, por eso y porque he ido a peor a nivel físico y mental».
«Me han llegado a preguntar si estaba bien. Creí que el momento era este. Ser entrenador de Unicaja es más que venir y entrenar, algo que es facilísimo. Requiere tener un estado mental que yo estaba perdiendo. Es muy importante que nos conozcamos a nosotros mismos, esto ya me ha pasado. Me pasó en mi anterior etapa, en mi cuarto año empecé a flojear, y esta año me ha vuelto a pasar. Es el precio a pagar por tomarte las cosas de un modo. Es mi fecha de caducidad. Si lo aprendo a gestionar, ese periodo será mayor, pero ahora siento que este es el que tengo».
«Ellos tenían que tener margen para hacer lo que tengan que hacer por el bien del club. Estos jugadores se merecen tener, al igual que el club, un entrenador con ilusión y con energía. Lo que he intentado en los primeros años pero ya no lo soy. Cuando tuvimos la comida final de temporada, Antonio me pidió una semana más para darle una vuelta, pero tengo 50 años, no es un berrinche, es un decisión difícil. Estoy en un sitio donde tengo todo, probablemente la mejor ciudad de España, un club espectacular, unos jugadores increíbles, una calidad de vida brutal, convertirme en el entrenador con mayor número de partidos dirigidos, con más victorias. Hay que tomar decisiones. Aunque no quieres escuchar el ruido, tienes que escuchar a tu cuerpo».
«El plan siempre fue crear algo diferente. Algo que no tenía que ver con el estilo de juego, sino con una cultura de club enfocada en cómo se afrontan las cosas, con qué valores, cómo planificas, la visión de futuro. Hemos conseguido muchas de esas cosas. Las que no se pueden llegar a hacer, pero hace falta alguien que tenga ese punch, ese positivismo, esa persona ya no soy yo. El plan no era perpetuarme, era intentan dejar las cosas mejor como las encontré, no es merito mío de mucha gente».
«Tomo esta decisión por mi bien, pero también por el bien del club. Tiene que haber una línea continuista. Tanto el Unicaja como yo, necesitamos otro plan y nos tenemos que separar. Pedí a mis agentes, si fuera posible, continuar fuera de España. No me veo volviendo aquí jugando contra el Carpena, no sería capaz». Por último, también tuvo palabras de agradecimiento para todas las personas que conforman el club.
🔴 DIRECTO | RP Despedida de Ibon Navarro
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— UnicajaCB (@unicajaCB) June 10, 2026
